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Ventajas
- Se pueden realizar sin tallar los dientes, por lo que la agresión es —o puede ser— nula.
- Se puede terminar el trabajo en una sola sesión, salvo que se trate de muchos dientes. Claro que esa sesión puede durar varias horas.
- Se pueden corregir defectos o desperfectos, o hacer modificaciones en cualquier momento, sin necesidad de repetir íntegramente el trabajo. Con algún retoque ocasional, pueden durar más de veinte años.
- Si no se tallaron los dientes se puede eliminar el material y volver a la situación previa al tratamiento, lo que posibilita emplear en el futuro otras técnicas que puedan irse desarrollando y se consideren más ventajosas.
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Inconvenientes
- Los composites, con el tiempo, tienden a cambiar de color, lo que obliga a retocarlos periódicamente. El tiempo que conserven su buen aspecto depende de la química bucal del paciente, y puede oscilar entre dos o tres años en el peor de los casos y más de veinte en los mejores. De todos modos, como queda dicho, el retoque es posible y, generalmente, sencillo de realizar.
- Para controlar el buen estado de las restauraciones es recomendable una revisión anual.
- La técnica exige del profesional que la aplique una cierta formación artística para que el resultado estético sea bueno.
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